jueves, 26 de abril de 2012

II Marcha Sportful-Arueda.com

Mi primera marcha cicloturista de la temporada ha sido la 2ª edición de la “Sportful-Arueda”, el domingo 22 de abril,  con salida y llegada a Rosas. Un recorrido de 118kms y 2200 mts desnivel, entre los cuáles estábamos Xavi, Carles, y yo.



De camino, no las teníamos todas con nosotros: el cielo lleno de nubarrones, 12º de temperatura, teníamos claro que iba a llover; pero al final no fue así. Por suerte, tampoco soplaba la tramontana.


Llegamos al polideportivo de Roses, punto de encuentro para el control, la entrega de una pulserita para el avituallamiento de la marcha y de la comida del final. La característica de esta marcha es que no es competitiva y por tanto no dan dorsal. Daban la opción de alquilar el chip para todo el que quisiera  controlar el tiempo desde el km.13, inicio del primer puerto hasta el km 78 final del último puerto.

A priori, las mayores dificultades fueron el Alt de Alt de Sant Pere de Rodes y el temible Col de Banyuls; tal como lo calificó la organización en su web arueda.com

 A falta de 5' nos plantamos en la salida; junto al arco de meta seríamos  poco más de 100 participantes. Tal como estaba el cielo y la prevision del tiempo hizo que muchos se lo pensaran. De los que estábamos allí, casi a ninguno le faltaba el chubasquero en el bolsillo del mallot.


La salida es tranquila, sin stress, ni estirones; salimos en pocos metros a una carretera. Progresivamente la velocidad va aumentando. En los primeros 7 km se va enfilando el pelotón y se van haciendo pequeños cortes. Los siguientes 4 kms rodamos en un grupo hasta el inicio de puerto en el km 13,700 en este punto estaba situada la alfombra del control del chip. Este puerto, el Alt de Sant Pere de Rodes, es de 8kms; con una constante entre un 6 y 7% de desnivel.
Carles y Xavi me esperaron arriba en la cima. Seguía nublado y sin llover. Una vez arriba el aire soplaba más fuerte. La organización nos anunció que el descenso era peligroso, el asfalto bastante bastante rugoso, con zonas de gravilla y algunos baches. En cuanto empecé a bajar, tras una curva, el impresionante Monasterio de Sant Pere de Rodes surge de la ladera de la montaña… la vista de la costa abrupta, el mar, entre acantilado y acantilado, la bahía a los pies…..

Descenso y Monasterio Sant Pere de Rodes

Bajamos al Port de la Selva, seguimos por Llançà, y de nuevo otra subida, los ascensos del Coll de Sant Anton dirección Colera, y del Coll del Frare.




Llegamos a Portbou, que nos lleva a la frontera con Francia a través del Coll de Belitres, un puerto muy regular de 3,4km para llegar a Cerbère.
Cada vez que coronamos un coll, no perdemos la imagen tan espectacular de la costa que se divisa desde la cima. Sigue siendo impresionante, el pequeño pueblo pesquero entre los acantilados, el mar sereno… Durante varios kilómetros, subiendo y bajando, vamos pasando varios pueblos costeros a la vez que vamos avanzando por el litoral  mediterrano hacia el norte. El cielo tan encapotado de nubes no desluce la belleza del paisaje. Los descensos, los disfruto, me imagino que estoy en una de esas carreras italianas, con multitud de curvas 180º.

 A medida que seguimos, el grupo va quedando disperso, en las subidas nos vamos encontrando a los mismos compañeros de viaje. 


 De Cerbera a Banyuls sur mer, la carretera atraviesa una zona de viñedos. Llevamos 68kms, nos devíamos hacia el interior. Unos kms y entramos ya en el desvío del principio del Col de Banyuls. Uno de los organizadores nos avisa que los 7kms primeros son suaves y que cuando comience el asfalto bueno, nos encontremos las rampas del 15 y 20% durante 2kms.
Comenzamos una carretera estrecha que está mal asfaltada, hay gravilla y baches contínuos en bastantes zonas, que vamos sorteando como podemos. ¡¡Sólo pienso en no pinchar!! Aquí nos hemos encontrado un grupito; esta parte no tiene gran dificultad pero se vuelve a romper el grupo…

 Ya veo la recta donde cambia el asfalto y el rampote, tengo delante dos haciendo eses y clavados; yo comienzo la dura ascensión, avanzo unos metros, no tengo apenas fuerza, mis piernas están castigadas y voy tan clavada que al final pongo pie a suelo. Descanso unos segundos y me dispongo a arrancar, se me acerca el organizador en moto, y me pregunta si todo va bien, sí, le respondo….. voy a arrancar de nuevo… me pregunta de nuevo cómo voy ha hacerlo…me coloco casi perpendicular a la cuesta y lo consigo ¡¡Bien!!. Me va a durar poco, la rampa sigue subiendo al 20% y con todo el desarrollo puesto, tengo que avanzar y volver a descansar. Delante de mí, veo a alguno caminando, otro haciendo eses, otros descansando en la curva y comentando la jugada.
¡¡Así vamos todos los que estamos ahí!!. Cuando de repente pasan Xavi y Carles, pim pam subiendo…del tirón hasta la cima.Una última arranca y ya hasta el final. Los últimos metros seran del 15%

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Col de Banyuls (vertiente francesa)

Diviso la cima, ya me estoy acercando. Xavi y Carles animando y haciendo fotos. Kilómetro 77,8 de la marcha, Col de Banyuls frontera con España. ¡Lo peor ya ha pasado!. Lástima que en el avituallamiento sólo quedaba líquido, la organización se quedó corta.

últimos metros
Cima Coll de Banyuls

Hemos superado el último puerto, y la bajada de 10 km por la vertiente catalana es estrecha y con varios pasos canadienses en los cuales hay que tener precaución. 

Banyuls al fondo

Banyuls (vertiente catalana)

 Continuamos bajando por una carretera que nos permite coger velocidad para afrontar los pequeños repechos del 10%. También encontramos pasos canadienses pero en subida. Es una carretera sin tráfico y dentro de un marco paisajístico muy bonito. Este tramo está entre “Rabós” y “Vilamaniscle”.
De aquí a Rosas, la meta, nos quedan 18km con tendencia a subir y con bastante aire de cara, los afrontamos haciendo relevos. Entre tanto, nos aparece dos veces el mismo motorista de la organización; la primera vez se para en la cuneta de la carretera y nos va dando plátanos mientras pasamos; la segunda vez se coloca en marcha en paralelo de cada uno de nosotros, ofreciéndonos chocolate “kit kat”… Suerte de esto…aunque quedaban pocos kilómetros, íbamos vacíos.
Entramos en Roses, atravesamos el pueblo y llegamos a meta.
Allí, dentro del polideportivo pasamos por el control, nos dan una camiseta técnica Sportful, y unos calcetines.  Y por fin a comer!! Butifarra, pinxos, llom, pa amb tomàquet, bunyols de l’Empordà, beguda, fruita….. Boníssim!



Un recorrido muy bonito y exigente, con una organización controlando desde el principio al final el desarrollo de la marcha. Los organizadores han destacado que para la próxima marcha mejoraran respecto al avituallamiento, situando dos puntos, ya que el año pasado les pasó lo contrario, que había sobrado mucho y apenas paró gente.